La administración municipal, dentro de su plan de acción, ha diseñado un proyecto cuyo objetivo principal es incrementar la calidad educativa integrando herramientas tecnológicas y pedagógicas y permitir el acceso a la sociedad de la información a una población socialmente vulnerable y con pocas posibilidades.
Este proyecto se ha conocido en otras experiencias vividas en países como Uruguay, Chile y Perú con el nombre: “Un niño por computador”. Esta iniciativa ha promovido el acceso permanente y libre a la tecnología y la democratización del conocimiento.
Su implementación en nuestras aulas es un reto, porque el sector educativo no puede permanecer ajeno a la reflexión sobre cómo aprovechar la tecnología para enriquecer el proceso pedagógico. De poco nos sirve que cada niño tenga acceso a una computadora sino logramos crear y administrar ambientes educativos que pongan la tecnología al servicio del desarrollo de los aprendices.
Claro está, que el éxito de la utilización de herramientas tecnológicas en la escuela depende, en gran medida, de la creación de una atmósfera de participación y colaboración y ello se logra a través de tareas auténticas que proporcionen al estudiante razones válidas para usar la tecnología.
Sin embargo, es de gran importancia que analicemos nuestra sociedad tecnológica y tratemos de identificar los peligros que en ella se esconden para evitar que el fervor tecnológico nos conduzca a la deshumanización.
Debemos asumir el riesgo de que la tecnología podría llegar a suplantar la interacción humana como lo expresa Ernesto Sábato en su libro La Resistencia: “trágicamente, el hombre está perdiendo el diálogo con los demás y el reconocimiento del mundo que lo rodea, siendo que es allí donde se dan el encuentro, la posibilidad del amor, los gestos supremos de la vida”.
Ciertamente, la tarea de la escuela es brindar espacios productivos de interacción para que los estudiantes valoren las relaciones humanas y descubran el misterio que en ellas se encuentra para que no se reemplace la socialización humana por las máquinas.